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HUMANISTAS MEXICANOS

 

HUMANISTAS MEXICANOS



EMILIO RABASA
Miembro de la Academia Mexicana de la Lengua
Generación 1855

Nació en Ocozocuautla, Chis., el 22 de mayo de 1856; falleció en México, D.F., el 25 de abril de 1930. Categoría: Numerario; silla que ocupó: I (no la ocupó)(5º).


Emilio Rabasa nació en Ocozocuautla, Chiapas, el 22 de mayo de 1856, y murió en la ciudad de México el 25 de abril de 1930. Fueron sus padres don José Antonio Rabasa, catalán, y doña Manuela Estebanell, chiapaneca emigrada a los Estados Unidos cuando se decretó la expulsión de los españoles.
   La instrucción primaria la hizo en el hogar, recibiéndola, aun con algo de preparatoria, de su familia, dueña de un capital bien saneado. A los doce años de edad partió a Oaxaca e ingresó en el Instituto de Ciencias y Artes.
   Se recibió de abogado en 1879; fue diputado a la Legislatura de Chiapas en 1881, y en 1882 dirigió el Instituto del Estado. De 1883 a 1885 desempeñó allí mismo los cargos de juez civil, secretario del gobernador Mier y Terán y diputado local.
   Su vocación literaria despertó muy temprano: cuando Rabasa tenía dieciséis años, apareció una oda suya a Castelar en el periódico oficial de Chiapas, que se denominaba ?caso curioso? La Iberia; en El Porvenir de San Cristóbal de Las Casas (1881) y en El Liberal de Oaxaca (1883) empezó a escribir con cierta regularidad. Hacia 1884 dedicó a su esposa un poema en 54 sextetas (A Mercedes), del que hizo una edición casi desconocida. También formó y prologó una antología, La musa oaxaqueña.
   Llegó a la capital de la República en 1886 y fue sucesivamente defensor de oficio, agente del Ministerio Público, juez 5º correccional, catedrático de Economía Política en la Escuela de Comercio, etcétera. Más tarde fundó con Reyes Spíndola El Universal y polemizó con Francisco Sosa sobre la María de Jorge Isaacs. Escribió mucho con el seudónimo de Pío Gil, y sus novelas aparecieron originalmente bajo el de Sancho Polo. Produjo bastantes cuentos, poemas y estudios de crítica literaria. "Es el primero ?dijo don Ángel Pola? que viene al mundo de las letras sin el apadrinamiento de don Ignacio M. Altamirano". Frecuentaba a Cervantes -"no hay año que no lo lea"-, Lope, los dos Luises, Quevedo, Moratín y Galdós, éste sobre todo.
   El año de 1891 asumió la gubernatura del Estado de Chiapas, puesto que desempeñó por espacio de cuatro años; retornó de allá electo senador. Además de catedrático de las Escuelas Nacional y Libre de Jurisprudencia -en la docencia perseveró hasta el fin de sus días y fue reconocida autoridad en Derecho Constitucional- se le confiaron otros cargos de importancia, como el de representante del Gobierno en las Conferencias de Niagara Falls en 1914. A partir de entonces radicó seis años en Nueva York. En 1906 y 1919 viajó por Europa. Fue Correspondiente de las Reales Academia Española y de Jurisprudencia y miembro de diversas agrupaciones científicas y literarias. Colaboró con brillantez en el periodismo nacional y en revistas especializadas en materia jurídica. En 1887-1888 publicó las novelas La bola, La gran ciencia, El cuarto poder y Moneda falsa, a las cuales debe su renombre literario. Es un vasto cuadro de costumbres en el cual muestra sus dotes de fino observador de la podredumbre moral de su tiempo en la esfera política; de la malicia y rústica sutileza para la intriga entre quienes la pueblan; de la engañosa quietud de la vida en provincia, y, finalmente, de los turbios enjuagues capitalinos dentro del ámbito electoral y periodístico. Justo Sierra apuntó esta síntesis laudatoria sobre el autor: “Escribe bien; es una cosa notable; se parece a Galdós”, y aún José María de Pereda -aunque no se identifica la fuente- lo reputaba superior a Altamirano. Tiene Rabasa un atemperado sentido del humor y los protagonistas de sus ficciones hablan en el lenguaje adecuado a su posición y circunstancia. Su bibliografía se completa con los siguientes títulos: El Artículo 14. Estudio constitucional (1906); La Constitución y la dictadura. Estudio sobre la organización política de México (1912); El juicio constitucional. Orígenes, teoría y extensión (1919); La evolución histórica de México (1920) y la novela La Guerra de Tres Años, publicada póstumamente en 1931, cuarenta años después de haber aparecido en las páginas del Universal (1891).
Antonio Acevedo Escobedo
Semblanzas de Académicos. Ediciones del Centenario de la Academia Mexicana. México, 1975, 313 pp.

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Agradecemos el apoyo para la realización de este proyecto de:


FACULTAD DE FILOSOFÍA Y LETRAS. UNAM

 


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